Archivo para mayo 2010
Calidad de Vida de un reportero…
El día de hoy manteniéndome al tanto de las noticias diarias que muchas veces son repetitivas y aburridas, puse atención a lo que una columnista Guatemalteca tanto en medios escritos como en radio a quien respeto manifiesta en su espacio de Twitter, yo soy seguidor de ella para mantenerme al tanto de mucha de la información que maneja, y comparto muchos de sus pensares, aunque no todos.
El presente artículo sale pues me pongo a pensar hasta dónde llegará el cántaro al agua que se romperá; pues esta persona pasa diciendo en sus comunicaciones cortas cosas como: no creo lo que dice fulano de tal o que determinado proceso esta inconcluso y que debemos exigir, cuando en derecho existe el término “cosa juzgada”.
Yo entiendo que si todos somos “pasmados” pues nada se logrará, y comprendo que nos tenemos que levantar y exigir a quienes nosotros les pagamos el sueldo con nuestros impuestos, y valla si no es una buena parte de mis ingresos que se va en ese rubro; el punto hoy no es si debemos exigir, levantarnos o auditar, sino que cuanto aguantarán estos comunicadores o personajes representantes de grupos que exigen algo en su gestión sin afectar su calidad de vida, cual es el costo de su trabajo, si el día entero pasan buscando mesas cojas, agujeros negros, tropiezos económicos, y digámosle el lado negativo de la vida.
Sabemos que la libertad de prensa es un tema álgido, pero en lo personal hasta donde aguantan nuestras células del cuerpo en estar viviendo literalmente una vida llena de negativismo, tragedia y críticas, afectando nuestra seguridad y realmente cuánto tiempo nos tomamos para … respirar, y disfrutar de la vida?
Sarán estas personas a las que muchos leemos y escuchamos “artistas” que viven una doble vida? Una imagen pública y sí tienen un su lugar de desahogo, relajación y meditación, o viven tal cual lo manifiestan en sus letras? Como son con sus hijos? Y que hacen al llegar a casa.
Respeto a todos aquellos que realizan la información de comunicación noticiosa, admiro el coraje y las agallas que mucho tienen para poner el dedo en la herida que en ese justo momento es donde más duele, pero les dejo estel mensaje, vivan para ustedes, el día de mañana nadie se los agradecerá y muchos admiran en vida pero en el lecho de muerte son aquellos a los que dejamos un tanto olvidados los que nos acompañarán desinteresadamente, admirándonos simplemente por lo que somos y no por lo que hicimos.
Plantones en la calle
Da tristeza ver como los guatemaltecos estamos acabando con nuestro país, somos muy buenos para exigir y hacer plantones, parar el tráfico de un país que no tiene otro medio de locomoción para moverse internamente más que las mediocres carreteras existentes y un país que lucha día a día para salir adelante con un grupo productivo de menos del 35% de su población.
Como es posible que en Guatemala cualquiera disponga que va a bloquear carreteras, parar la producción existente, causar estrés, y desesperación a sus compatriotas, y llegar incluso al extremo de atentar con vidas de personas que necesitan traslado médico de urgencia y que el gobierno no haga nada al respecto, me llega a llamar la atención si no es parte de la “campaña” política que está por iniciar.
Guatemalteco, seamos productivos, en la vida nada es gratis y lo que tiene apariencia de gratuidad tiene un valor muy importante oculto, luchemos por nuestros derechos, pero no abusemos del país, si tiene cólera, suba los Cuchumatanes grítele al cielo, y miéntele la madre a quien quiera; pero no perjudique a aquel que desea ganar el sustento para su familia, valora el trabajo y quiere salir delante de la única forma que existe, trabajando y no pidiendo.
En un país de casi 15 millones de habitantes el gobierno de turno, cualquiera que este sea, es elegido por menos de 3 millones de personas, si quiere exigir, cumpla con su país eligiendo a un gobierno adecuado, yo llamaré real democracia cuando el gobierno sea elegido por 8 millones de votos, entonces si es la voluntad de un pueblo y no de unos cuantos, así que Edúquese, trabaje y deje trabajar.